Para comprar el libro MUSICA DEL PUEBLO PUEBLO de ALBERTO BURGOS HERRERA, puedes comunicarte con el autor al teléfono (57) (4) 332 4652 de Envigado, Antioquia, Colombia o al correo electrónico: albertoburgosh@hotmail.com

viernes, 5 de noviembre de 2010

ALFREDO GUTIÉRREZ



Biografía de Alfredo Gutiérrez:

Fue tan tremendo el auge de la música mexicana al estilo antioqueño, que a casi todo cantante que llegaba a Medellín lo ponían a grabar música azteca; fue así como en la disquera Fuen­tes le grabaron rancheras y corridos a cantantes de música tropi­cal costeña como Aníbal Velásquez, Eliseo Herrera, César Cas­tro, Lucho Argaín y Alfredo Gutiérrez, entre otros.

Alfredo de Jesús Gutiérrez Vital o simplemente Alfredo Gutiérrez nació en el municipio de Paloquemao (Sucre) el 17 de abril de 1944; era hijo del vallenato Alfredo Enrique y de Dioselina, oriunda de Paloquemao.

El padre de Alfredo era acordeonero y por esta razón lo primero que este muchacho vislumbró en su vida fue a su papá tocando acordeón. A los 5 años de edad comenzó a familiarizar­se con este instrumento; el padre se lo escondía para que no fuera acordeonero pero la madre le alcahueteaba y Alfredo ha­cía las prácticas al escondido... y lo aprendió a manejar al es­condido; al fin el padre se dio cuenta y se enfureció, así que el aprendizaje lo tuvo que continuar el muchacho donde unos ve­cinos.

A los 7 años de edad Alfredo tocaba en el restaurante de María Martínez, donde lo aplaudían mucho y se ganaba unos pe­sos; ella misma fue quien habló con el padre de Alfredo y al fin éste accedió e incluso le enseñó al muchacho algunos misterios del acordeón. Alfredo cantó entonces en los buses que iban de Sincelejo a Magangué, pero como a su padre le comenzó una infección en la nariz que no se curaba con nada, viajaron los dos a Bogotá con el fin de hacerle algún tratamiento; se fueron hasta sin pasajes, pero en toda parada del bus el muchachito sacaba el acordeón y con­seguían para almorzar y para completar el pasaje.

En ese viaje conocieron a José Rodríguez quien después del tratamiento de Alfredo Enrique los llevó a Bucaramanga donde formaron el conjunto infantil Los Pequeños Vallenatos, en com­pañía de Arnulfo Briceño y otros niños músicos santandereanos. Con este grupo fueron a Maracaibo y Caracas y el éxito fue muy grande.

Alfredo se separó de ellos en 1957. Posteriormente falleció su padre y quedó muy triste hasta que conoció a Calixto Ochoa, quien lo llevó a la presencia de Antonio Fuentes, dueño de Discos Fuentes, quien inmediatamente lo puso a grabar. Vino entonces la inmensa época con Los Corraleros de Majagual donde impuso éxitos como Majagual, La paloma guarumera, Festival en Guararé, Dos mujeres, El jilguerito, Amor viejo, El higuerón y tantos y tantos otros.

Cuando Alfredo Gutiérrez estuvo laborando para Discos Fuen­tes se le ocurrió grabar rancheras y corridos y bien es sabido que él es un gran admirador de estos ritmos y en el mismo México fue aplaudido por su falsete. En esta empresa hizo éxitos mexicanos al estilo antioqueño, como Tu familia, Que te vaya bonito, Mil kilómetros, Amores por correo, Corazón prisionero, La go­londrina, La molinera, Mi ranchita, La brasilera, María Tere, Flor sin retoño, El corrido del caballo blanco, Cami­nos de la vida, Que Dios te lo pague, Gaviota traidora, Su­frimiento, Prisionero de tus brazos, No supiste apreciarme y Mala mujer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada