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martes, 14 de diciembre de 2010

LIDYA MÉNDEZ

 
Biografía de Lidya Méndez:
 
Margarita Inés Giraldo Zapata nació en San Vicente (Antioquia) en 1930. Sus padres se llamaron Marco Emilio y Ana Felisa, quienes con otros miembros de la familia gustaban bastante de la música; y por eso en la casa de los Giraldo Zapata siempre hubo canciones, tiples, guitarras, serenatas y todo tipo de reuniones musicales.

Cuando Margarita tenía 7 años de edad la familia se trasladó a Medellín y llegaron a vivir un poco más arriba del teatro Pablo Tobón Uribe. Entró a la escuela pública y allí comenzó a recibir lecciones elementales de música y canto; pero fue su hermano mayor llamado Roberto quien la inició en la guitarra y le enseñó algunos tonos.

La voz de Margarita comenzó a gustar tanto que era invita­da frecuentemente a cantar en reuniones familiares y de amigos; interpretaba sobre todo corridos, rancheras y algunos boleros y tangos. Doña Ana Felisa, la madre de Margarita, era tremenda mente aficionada a la música de la cantante chicana Lydia Mendoza y la propia Margarita le conseguía todos los discos que salían de esta vocalista; hasta que un día, muy seriamente se dijo:

-A mi mamá que le gusta tanto Lydia Mendoza y con todos los discos que tiene; yo voy a remedar a esa vieja a ver cómo me sale.

Y Margarita comenzó a cantar todo con el estilo de Lydia Mendoza; a tal punto que sus amigos y contertulios creían que estaban frente a la propia Lydia Mendoza; pero un día, uno de esos amigos la llevó a hacer una demostración en Discos Zeida. Margarita era muy tímida y constantemente se decía:

-No, yo no canto sola, de pronto me pelo; no, ¡qué pena!

Entonces le encontraron como compañera a la cantante Virgelina Rendón; hicieron la demostración e inmediatamente co­menzaron a grabar con el nombre de Las Estrellitas; grabaron va­rios discos de larga duración donde destacaron canciones como las rancheras Ilusión marchita, Cuando te quise, No fuimos felices, Por eso cantinero, Te vendiste y Lo mismo me da; y corridos como Mariposa consentida, Llorando por tu amor, Lejos de tu amor, La monja rebelde, Vicios y maldad, Tengo suerte, Desde que te fuiste, Cartas con sangre, Mil palomas, Noche de marzo y muchas más.

Ya dijimos en otro capítulo de este libro que Virgelina y Margarita permanecieron unidas ocho años y grabaron toda esa música mexicana al estilo antioqueño solamente porque les gustaba.

Posteriormente Margarita fue llamada por Discos Colombia, debido a que se enteraron que ella imitaba muy bien a Lydia Mendoza, que era una cantante que vendía discos por toneladas. Margarita hizo la demostración y los empresarios quedaron fasci­nados; a tal punto que le firmaron un contrato y le pusieron como nombre artístico el de Lidya Méndez; un nombre tan parecido, como su voz, al de Lydia Mendoza.

Estas grabaciones que Lidya Méndez hizo en ese tiempo, se siguen vendiendo igual; y ella dice orgullosa:

-De eso vivo yo; porque todavía me dan alguna platica.

Algunas de estas grabaciones fueron las rancheras Fallaste corazón, Irresistible y El que a hierro mata; los tangos Mal hombre, Te seguiré queriendo, La última copa, Rencor, No me abandones, Cobarde, Soñar un cariño, Tango negro, piensa en mí y Tres corazones; los corridos Ámame ángel mío, Siete letras, Sin lágrimas, Se voló mi calandria y Vida infausta; las canciones Nunca, Qué pronto has olvidado, Te amo dijiste y Ojos tristes, y los boleros Mi amor no es gitano y Hoy no es ayer.

La madre de Lidya Méndez falleció en el año 1988 y en ese momento esta gran vocalista se retiró de toda actividad artística, pues ella misma se decía:

-Mi madre muerta y yo por aquí cantando y parrandeando; ¡no, eso no es justo!

Lidya se presentó en algunas emisoras locales, pero nunca quiso ir a otras ciudades colombianas y menos del extranjero; y ella misma manifiesta:

-Fueron muchas las ofertas que me hicieron pero yo no que­ría dejar sola a mi mamá.

Lidya Méndez también grabó villancicos en el sello Co­lombia; algunos de ellos fueron Los guajiritos y Niñito de luna.

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